La Cámara de Diputados aprobó en general la reforma laboral con 135 votos a favor y 115 en contra (sin abstenciones). La votación se dio durante la madrugada del viernes 20 de febrero de 2026, luego de un debate extenso y cargado de tensión política.
Por qué vuelve al Senado
El proyecto regresa al Senado porque el texto aprobado en Diputados incluyó modificaciones respecto de lo que había salido de la Cámara alta, lo que obliga a una nueva revisión para que pueda convertirse en ley.
Uno de los puntos que venía trabando la discusión —y que terminó reordenando las negociaciones— fue el artículo 44, que había generado polémica por el impacto sobre licencias médicas. Finalmente, ese artículo fue retirado/ajustado en el tramo final de las conversaciones, y eso dejó la norma en condiciones de votarse, pero también la dejó “de vuelta” camino al Senado por los cambios.
Ejes que dominaron el debate
Aunque el texto final tiene múltiples artículos, en la discusión pública se repitieron algunos ejes:
Flexibilización de jornada y organización del tiempo de trabajo, con discusiones sobre límites y esquemas de compensación.
Horas extra y modalidades de compensación, un punto de fuerte controversia entre oficialismo, dialoguistas y oposición.
Cambios en indemnizaciones y mecanismos de asistencia, con menciones al “Fondo de Asistencia Laboral (FAL)” en distintas coberturas.
Derecho de huelga y rol sindical, con cruces duros en el recinto y advertencias sindicales.
Qué viene ahora
Con la media sanción en Diputados, el foco pasa al Senado: si la Cámara alta ratifica el texto tal como volvió, la reforma quedaría sancionada. Si el Senado insiste con cambios, el trámite podría volver a trabarse o requerir nuevos acuerdos políticos.

