La próxima semana, la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires tomará la decisión definitiva sobre la suspensión de las PASO, tras la media sanción que recibió el proyecto en el Senado. Esta medida, impulsada por el gobernador Axel Kicillof y respaldada por la presidenta del PJ nacional, Cristina Fernández de Kirchner, busca desdoblar las elecciones provinciales y suspender las primarias en el territorio bonaerense.
La iniciativa de Kicillof busca que las elecciones provinciales se realicen el 7 de septiembre, con modificaciones a los plazos establecidos por la ley electoral bonaerense. Entre las modificaciones propuestas, se destacan la convocatoria a elecciones con 100 días de anticipación, la presentación de alianzas con 80 días de anticipación y la presentación de listas y boletas con 70 y 50 días de margen, respectivamente. Sin embargo, en el Senado se mantuvieron los plazos originales, lo que generó tensiones internas dentro del peronismo.

El apoyo del kirchnerismo a la suspensión de las PASO fue un gesto clave para avanzar en la iniciativa. Sin embargo, este respaldo estuvo acompañado de una serie de propuestas, como la reinstauración de la reelección indefinida para los legisladores provinciales y municipales, algo que no fue bien recibido por el sector del gobernador.
La relación entre Kicillof y Fernández de Kirchner atraviesa un período de relativa calma tras la decisión de la exmandataria de respaldar la suspensión de las PASO. La última reunión entre los principales actores del peronismo bonaerense, como Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa, tuvo lugar el 7 de abril en La Plata, donde se discutieron los términos de esta reforma electoral. A la espera de la resolución final, todo apunta a que la próxima semana se definirá si la provincia de Buenos Aires avanza con la suspensión de las PASO.



