Con la mira puesta en 2027, la conducción de La Libertad Avanza avanza en el diseño de una agenda federal que incluye recorridas periódicas del presidente por distintas provincias. La estrategia es impulsada desde el entorno de Karin Milei, quien coordina el armado nacional del espacio con la intención de consolidar la marca libertaria fuera del Área Metropolitana.
El propio mandatario anticipó que retomará la idea de visitar dos provincias por mes. En enero tiene previsto regresar a Córdoba y desembarcar también en Buenos Aires. Para febrero, aparecen en carpeta distritos como La Rioja, con una visita pendiente desde fines del año pasado, y Jujuy, donde aún no realizó actividades oficiales.
El primer movimiento del año será el 16 de enero en Jesús María, donde el Presidente asistirá al tradicional festival de folklore. Si bien no hay actos partidarios confirmados, no se descarta que la organización local, encabezada por el diputado Gabriel Bornoroni, sume actividades vinculadas al espacio. A fin de mes, tras su paso por el Foro Económico de Davos, el mandatario planea una recorrida por Mar del Plata junto a dirigentes nacionales.

Los destinos elegidos no son casuales. Se trata de provincias gobernadas por dirigentes opositores como Martín Llaryora y Axel Kicillof, a quienes el oficialismo identifica como figuras clave para la polarización política. En el espacio reconocen que la planificación ya contempla tanto las elecciones presidenciales como las provinciales.
La estrategia territorial se enmarca en el Tour de la Gratitud, lanzado meses atrás para agradecer el respaldo electoral. En esa línea, referentes como Martín Menem, junto a los armadores Eduardo Lule Menem y Sebastián Pareja, trabajan en la organización de un congreso nacional que reúna a la militancia y coordine las agendas regionales.
Desde la Casa Rosada destacan que el Presidente valora el contacto directo con la gente y que esa cercanía será uno de los ejes para ampliar la presencia del oficialismo en el interior, una deuda del primer tramo de gestión. La apuesta es clara: multiplicar recorridas, ordenar los armados locales y llegar a 2027 con una estructura territorial más sólida.



