Comenzó la evaluación diagnóstica de inicio del nivel secundario, un operativo que alcanza a más de 30.000 estudiantes de primer año de escuelas secundarias orientadas y técnicas, tanto de gestión estatal como privada. La iniciativa, impulsada por la Dirección General de Escuelas (DGE), se desarrolla entre el 20 y el 30 de abril y se centra en dos áreas clave: lengua y matemática.
El relevamiento tiene carácter censal y obligatorio y busca identificar los aprendizajes alcanzados y las dificultades con las que los estudiantes ingresan al nivel medio, permitiendo así fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje desde el inicio del ciclo.
Desde la DGE explicaron que los resultados permitirán generar un diagnóstico preciso para que cada institución educativa pueda ajustar sus estrategias pedagógicas. En ese marco, la directora de Planificación de la Calidad Educativa, Nélida Maluf, acompañó la implementación del operativo en el Colegio Padre Claret, junto a la directora de Educación Privada, Florencia Espresatti.
“Esta experiencia educativa tiene que ver con el desarrollo de las habilidades que deberían haber adquirido los estudiantes en séptimo grado. A mediados de mayo, cada escuela recibirá un reporte individual por alumno, lo que permitirá visibilizar las dificultades y ajustar las planificaciones docentes en lengua y matemática”, explicó Maluf.

Además, la funcionaria destacó que las escuelas primarias también accederán a los resultados de sus egresados para revisar sus propias estrategias pedagógicas. “Esto permite un trabajo articulado entre niveles, con foco en la mejora continua”, señaló.
El operativo involucra a más de 410 instituciones educativas, que cuentan con material específico elaborado por la DGE. Los equipos directivos y docentes serán responsables de la organización del censo y de la carga de datos en el sistema GEI, garantizando la confidencialidad de los resultados.
La evaluación diagnóstica tiene como eje fortalecer los aprendizajes prioritarios en el ingreso al nivel secundario, identificar fortalezas y debilidades en los estudiantes y promover la implementación de estrategias de mejora con acompañamiento técnico.
Una vez finalizadas las pruebas, cada escuela analizará los resultados para generar instancias de reflexión institucional y definir acciones concretas orientadas a mejorar la calidad educativa y acompañar las trayectorias escolares de los estudiantes.


