Un informe reciente encendió las alarmas sobre la educación en Mendoza: el 42% de las personas mayores en zonas urbanas no completó la secundaria, mientras que en áreas rurales el porcentaje trepa a un preocupante 68,9%.
Los datos surgen de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) 2024, elaborada por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas. El estudio refleja un retroceso en la terminalidad educativa y evidencia diferencias marcadas según el territorio.

La problemática no solo impacta en la formación, sino también en el bolsillo. Según el informe, las personas con mayor nivel educativo pueden ganar hasta un 327,8% más que quienes no finalizaron sus estudios. En el Gran Mendoza, esa brecha llega incluso al 418,9%.
Además, se detectó un fenómeno creciente: el analfabetismo funcional, que afecta a personas que saben leer y escribir, pero no logran comprender textos o manejar operaciones básicas. Este escenario se agrava con el abandono escolar, especialmente en el nivel secundario.
Desde el ámbito educativo reconocieron el desafío y señalaron que fortalecer áreas como matemática y comprensión es clave para mejorar la movilidad social. Sin embargo, los datos actuales reflejan que aún persisten fuertes desigualdades en el acceso y permanencia en el sistema educativo.



