El gobierno de Javier Milei inició un proceso de apertura comercial que, según el centro de estudios Fundar, podría tener un alto costo social: más de 430.000 puestos de trabajo estarían en riesgo ante el posible desplazamiento de la producción local por bienes importados. El informe titulado Abrir sin paracaídas alerta sobre la falta de una estrategia de transición para los sectores más vulnerables ante el shock externo.

Las medidas, que implican una desregulación profunda del comercio exterior, superan en alcance las aplicadas durante la gestión de Mauricio Macri entre 2016 y 2019, según el análisis. Fundar estima que las importaciones crecerían en USD 12.391 millones anuales a precios de 2024, lo que podría representar una pérdida de hasta 1,9% del empleo total del país.
Además, el informe plantea que la evolución del tipo de cambio también incide en el nivel de empleo afectado. Si el dólar se hubiera mantenido en los valores de diciembre de 2023, el número de empleos en riesgo habría sido menor en más de 76.000 casos. El escenario actual, con un dólar oficial en alza y sin mecanismos de protección laboral definidos, eleva la preocupación entre analistas y economistas.



