Acceder a la vivienda propia mediante un crédito hipotecario se volvió cada vez más difícil en la Argentina. La suba de tasas de interés encareció las cuotas mensuales y los bancos endurecieron los requisitos, lo que redujo el número de familias que pueden acceder a un préstamo.
Frente a estas trabas, muchas personas modificaron sus búsquedas: departamentos más pequeños, mudanza a barrios con precios más accesibles o, directamente, la vuelta al mercado de alquileres. En los últimos meses se registraron casos de operaciones que estaban casi cerradas y se frenaron cuando los bancos recalcularon montos y condiciones. En algunos casos suspendieron líneas preaprobadas y en otros pidieron más antigüedad laboral o permanencia como clientes.

Las entidades financieras ya aplican tasas de entre 11,5% y 15%, mientras que el Banco Nación y el Banco Ciudad ofrecen líneas especiales al 4,5%. Un crédito de $100 millones a 20 años, por ejemplo, pasó de una cuota inicial de $581.490 a $642.000, un incremento del 10% en poco tiempo. Pese a ello, en algunas zonas todavía es posible acceder a cuotas similares o incluso inferiores al valor de un alquiler.



