La inflación de noviembre volvió a ubicarse en el rango del 2%, y según economistas del sector, el movimiento de precios estuvo determinado por un conjunto de factores que recortaron la desaceleración vista a mitad de año. El dato oficial del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos) se divulgará este jueves.
Las proyecciones de distintas consultoras mostraron un panorama similar, con un piso de 2,3% y un techo cercano al 2,5%, impulsado por aumentos en carne, frutas, servicios regulados y actualizaciones vinculadas al tipo de cambio.
Los analistas coinciden en que esta dinámica responde a cuatro factores principales. Primero, el impacto de las correcciones cambiarias, que continuaron trasladándose a los precios minoristas. A esto se sumaron las subas en alimentos frescos, que mostraron variaciones más fuertes en las primeras semanas del mes.

Otro elemento clave fue la normalización pospromociones, ya que varios productos ajustaron valores luego del efecto del Cyber Monday. Y finalmente, los reacomodamientos tarifarios en servicios públicos, que venían demorados y comenzaron a aplicarse con mayor intensidad.
Hacia adelante, las consultoras anticipan que diciembre podría mantenerse en torno del 2%, aunque advierten que los nuevos ajustes en subsidios y tarifas podrían añadir presión en el corto plazo. Aun así, la expectativa es que el sendero desinflacionario retome su curso a comienzos de 2026.



