La suba de precios en alimentos y bebidas volvió a acelerarse durante abril y generó nuevas dudas sobre la evolución de la inflación mensual. Un relevamiento de la consultora LCG indicó que en la tercera semana del mes los precios del rubro aumentaron 1,4% respecto de la semana anterior.
El dato marcó un quiebre en la tendencia de desaceleración que se venía registrando desde febrero y elevó las alertas dentro del equipo económico, que esperaba una baja más pronunciada tras el 3,4% de inflación registrado en marzo.

Según el informe, los mayores aumentos se dieron en productos de panificación, cereales y pastas, seguidos por lácteos y huevos. También hubo incrementos en frutas y carnes, aunque en este último caso las subas fueron menores al promedio general del rubro.
La consultora señaló además que cerca del 20% de los productos relevados registraron aumentos durante la semana, mostrando una mayor dispersión en los precios y más volatilidad en comparación con las mediciones anteriores.
Pese a este escenario, algunas consultoras privadas todavía proyectan que la inflación de abril podría ubicarse entre el 2,5% y el 2,7%, aunque advierten que la evolución de los alimentos será clave para determinar el dato final del mes.



