La Dirección General de Escuelas (DGE) incorporará una nueva figura profesional en las escuelas secundarias de Mendoza: los orientadores psicológicos.
Estos especialistas se integrarán a los equipos del Servicio de Orientación Escolar (SOE) con la misión de acompañar a los estudiantes, promover el bienestar socioemocional y generar herramientas de prevención frente a distintas problemáticas que atraviesan los adolescentes.
Actualmente, los equipos SOE están conformados por asesores pedagógicos, orientadores psicopedagógicos, orientadores sociales y coordinadores pedagógicos, quienes trabajan dentro de las instituciones para acompañar las trayectorias educativas.
La salud mental y los conflictos que atraviesan los estudiantes
La incorporación de esta nueva figura responde al aumento de situaciones vinculadas con la convivencia escolar y el bienestar emocional de los alumnos.
Entre las problemáticas detectadas aparecen casos de violencia verbal, conflictos entre pares, violencia psicológica, cyberbullying, amenazas, ansiedad y cuadros relacionados con la angustia y la salud mental.
Desde la DGE señalaron que el objetivo es reforzar las acciones de prevención y cuidado dentro de las escuelas, generando espacios donde los estudiantes puedan expresar sus preocupaciones y recibir orientación.

Qué tareas tendrán los orientadores psicológicos
Los nuevos profesionales tendrán un rol de acompañamiento dentro del ámbito educativo. Entre sus principales funciones estarán:
- Promover el bienestar socioemocional: desarrollar acciones destinadas a fortalecer la salud mental y generar ambientes escolares saludables.
- Acompañar situaciones de malestar: brindar orientación y seguimiento a estudiantes que atraviesen dificultades emocionales, vinculares o personales.
- Analizar problemáticas desde una mirada integral: contemplando aspectos individuales, institucionales y sociales.
- Asesorar a docentes y equipos escolares: aportar herramientas para abordar situaciones relacionadas con emociones, vínculos y convivencia.
- Participar en intervenciones interdisciplinarias: colaborar con otros profesionales para diseñar estrategias de acompañamiento.
- Articular con redes externas de salud y protección: facilitar derivaciones cuando sea necesario.
- Generar espacios de escucha: crear instancias individuales y grupales para que los estudiantes puedan expresar sus experiencias.
- Registrar las intervenciones realizadas: documentar los procesos respetando la confidencialidad profesional.
Los orientadores psicológicos no realizarán tratamientos clínicos
Desde la DGE aclararon que estos profesionales no harán atención clínica dentro de las escuelas.
Su función será detectar situaciones que requieran acompañamiento, brindar orientación inicial y, cuando corresponda, realizar las derivaciones hacia servicios especializados de salud.
Cuándo comenzarán a trabajar en las escuelas
La incorporación de los orientadores psicológicos será progresiva. En una primera etapa, comenzarán a trabajar en 13 escuelas secundarias consideradas prioritarias por la necesidad de fortalecer el acompañamiento emocional de sus estudiantes.
Luego, la cobertura se ampliará de manera gradual a otros establecimientos de la provincia.
Qué perfil deberán tener los profesionales
Para ocupar estos cargos, los orientadores psicológicos deberán contar con:
- Formación en psicología y conocimientos sobre salud mental en contextos educativos.
- Conocimiento del sistema educativo y sanitario para orientar intervenciones y derivaciones.
- Capacidad para analizar factores emocionales que influyen en las trayectorias escolares.
- Habilidades de escucha, empatía y construcción de vínculos de confianza.
- Capacidad para trabajar en equipos interdisciplinarios.
- Compromiso con la inclusión, los derechos y el bienestar integral de los estudiantes.
El pedido de la DGE a las familias
Además del trabajo que realizarán los equipos escolares, la DGE destacó la importancia del acompañamiento familiar.
Las autoridades educativas señalaron que ante la detección de una situación que afecte a un estudiante se convocará a los adultos responsables para establecer estrategias de intervención.
Desde el organismo remarcaron que el cuidado emocional y el acompañamiento de los adolescentes requieren un trabajo conjunto entre escuela, familias y otros organismos especializados.

