El embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Cherniak, ratificó este martes la postura del Gobierno de Javier Milei de apoyo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y al secuestro del depuesto presidente Nicolás Maduro y de su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por un tribunal federal norteamericano.
“La Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela, que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, también líder del Cartel de los Soles, que al igual que el Tren de Aragua, fue declarado en 2025 como organización terrorista por el gobierno argentino”, manifestó el representante argentino durante una sesión extraordinaria realizada en Washington.
El pronunciamiento se produjo horas antes de que la Justicia norteamericana admitiera que el Cartel de los Soles, declarado meses atrás organización terrorista por la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich para alinearse a Donald Trump, en realidad nunca existió, pese a haber sido utilizado durante años como acusación contra Maduro. Durante la sesión extraordinaria, Cherniak sostuvo que espera que los acontecimientos recientes “representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región” y que “abran una nueva etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos, poniendo fin a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió a su pueblo en la pobreza y obligó a ocho millones de venezolanos a escapar de su país”.

El representante argentino aprovechó la ocasión para criticar a la OEA por “el silencio” frente a la violación de los Derechos Humanos en Venezuela. “Hemos sido claros en varias oportunidades: la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraban y denunciaban prácticas consideradas terrorismo de Estado y crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, poniendo en duda el propósito de esta organización”, afirmó.
Para Cherniak, los enormes desafíos derivados de los cambios en Venezuela deben traducirse en una acción común para que el flagelo del narcoterrorismo deje de azotar a los habitantes y se consoliden la democracia, el respeto a los derechos humanos y la libertad, habilitando una verdadera paz en la región.
El diplomático reclamó además la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde diciembre de 2024 por el gobierno bolivariano. “Hemos insistido en reiteradas oportunidades en que las violaciones a los derechos y libertades deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y la desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, como el argentino Nahuel Gallo”, exigió.
“En esto queremos ser enfáticos: a estas situaciones se les debe poner fin. Solicitamos con firmeza la inmediata liberación del gendarme argentino y que se garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia”, enfatizó.
El mismo posicionamiento a favor de la intervención norteamericana fue expresado por el embajador argentino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Francisco Tropepi, durante una reunión del Consejo de Seguridad del organismo.


