Esas particulares cosas que ocurren en todas las camas donde dormimos
Una singular historia íntima sobre dormir acompañado, dormir solo y aprender a habitar la noche.
Redacción de Diario Mendoza
Una singular historia íntima sobre dormir acompañado, dormir solo y aprender a habitar la noche.
Hace años apareció en casa un objeto inexplicable, inútil y extraordinario: un cosito auténtico. Desde entonces, su presencia desconcertante y maravillosa demuestra que a veces las cosas no necesitan servir para nada para hacernos felices.
Las horas que quedan, con recuerdos cruzados y una última petición en la vigilia final de una mujer que muere esperando a sus hijos.
Una tulipa heredada, una infancia interrumpida y la certeza de que algunos objetos solo existen para sostener la memoria de quienes los guardan.
La vida de un hombre marcado por el trabajo, el silencio y una Navidad siempre esquiva, en la soledad áspera del paisaje mendocino.
Entre venganzas, explosivos ocultos y silencios que duraron décadas, Palmira guardó el secreto de un puente que pudo cambiar la historia y de un pueblo que sobrevivió a sus propias sombras.
Desde su infancia frágil hasta sus noches interminables de anécdotas, la Chona encarnó la cultura doméstica, la picardía y la sabiduría popular mendocina. Entre mates, remedios caseros y amores difíciles, dejó un legado silencioso y entrañable en el corazón de su gente.
Cada vez que hay tormenta, queda un hueco (¿despejado?) sobre la ciudad de San Martín. ¿Un vórtice mágico o apenas una falla del radar?
Corriendo entre los surcos, la memoria hizo trampa y el alma regresó al pasado. La charla con un cosechador y soldado, ex combatiente, en medio de la última cosecha.
Vivió acá nomás, en Rivadavia. Cosechó, podó, limpió los surcos como cualquiera. Un día lo mataron y otro día lo hicieron mártir y beato. Por eso es mi santito.
Gastado, viejo y rengo, el hombre era el primero que salía a vender el diario del día. Años antes había sido un próspero comerciante.
Hay paisajes que están ligados a la vida de cada uno y que condicionan la vida. Cada cual tiene su propio paisaje que, en cierta forma, quizás siempre sea el mismo.
Las tendencias, las modas, los avances tecnológicos y las costumbres van cambiando, se renuevan, regresan y vuelven a desaparecer. Las salas de cine han sido y son ejemplo de estos vaivenes. Pero, a diferencia de otras cosas, han tenido una relación profunda con los sentimientos y las emociones.
Esta es la historia de la iglesia que fue construida tres veces y de la máquina y el maquinista de Vialidad Provincial que la demolió.
Nacieron, crecieron y vivieron siempre en ese rincón de La Dormida. Trabajaron, no conocieron el descanso y tampoco imaginaron otra forma de vivir.
Es la historia de un héroe sencillo, de vida obrera, que sacrificó su existencia por salvar a un niño.
Un cuento sobre las etapas de la vida, las emociones y las incertidumbres de un hombre común.
Cuando éramos chicos, utilizábamos un lenguaje único, especial, que nunca más volvimos a usar y que quedó guardado en ese territorio mágico de nuestra infancia
Pararon algunas cosas que nos obligan a hacer memoria y a seguir viendo y tratando de entender el entorno.