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TRES VECES CAMPEÓN

Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino: La defensa (PARTE 6)

Diario Mendoza comparte, en exclusiva, fragmentos del libro "Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino" del escritor mendocino Pablo Rolando Marianetti que repasa consideraciones futboleras "que hasta el 2022 permanecían olvidadas".

otamendi copa

En primer lugar definimos que la defensa necesita cuatro, luego el mediocampo necesita tres o cuatro jugadores, ni más ni menos. Pero dentro de ambas posibilidades debemos reconocer que resulta más idealista poner tres mediocampistas, mientras que resulta más sólido y compacto nuestro equipo poniendo cuatro. 

Así, en 1978, 1986 y 2022, un delantero bajó a integrarse o se sumó un mediocampista en nuestros equipos para sumar cuatro en dicha zona, por lo que la formación más conveniente a elegir finalmente fue el 4-4-2.

argentina 78
Argentina campeón 1978

¿Por qué? 

Vamos a suponer que nuestro rival juega con línea de tres en defensa, cinco mediocampistas (porque quiere ganar el mediocampo) y dos delanteros, Vale decir, arma un 3-5-2. 

Nosotros oponemos un 4-4-2, nuestros cuatro mediocampistas contra cinco suyos empatan, porque se redujeron los espacios y nadie puede ganar allí. Mientras, nuestros cuatro defensores contienen a sus dos delanteros, pues los doblan en número. Y nuestros dos delanteros pueden vulnerar a sus tres defensores,  gracias a la cuestión espacio / temporal expuesta. 

El espacio es vital en fútbol y la distribución de los jugadores en ese espacio también. Resulta falsa la dicotomía entre “equipo corto" o “equipo largo”, una jugada individual, un pase, una triangulación, una gambeta, un buen centro… necesitan espacio. El equipo debe alargarse para atacar y acortarse para defender, como un bandoneón. ¿Se entiende? 

El fútbol se desarrolla en el espacio y a mayor espacio mejor desarrollo. Por eso el mediocampo no necesita quitarle un jugador a la defensa, pero sí un delantero de los tres de arriba, para ir marcando en el medio. Ya habrá oportunidad de estirarse en ataque. 

En cuanto a los delanteros, tres cubrirían todo el frente  pero allí sí conviene reducirlos a dos, para sumar ayuda en el medio. Nótese que los equipos campeones terminan jugando con dos delanteros.

argentina 86
Argentina Campeón 1986

Nuestras selecciones campeonas jugaron 4-4-2. 

Reiterando, para que no volvamos a intentarlo, cuando se aplica línea de tres en el fondo los jugadores que se ganan adelante son innecesarios. No se gana nada, en realidad, el equipo no debe acortarse para atacar, sino para defender. 

Cuando se ataca con mucha gente como si fuésemos un “malón apache”, el rival retrocede con toda su gente y los espacios se reducen. En un tercio del campo terminan dieciséis o diecisiete jugadores de ambos equipos chocando entre sí y alternándose la posesión del balón por azar, y nuestro ataque no va a prosperar con claridad, en cambio la defensa rival se verá favorecida, porque destruir juego es más fácil que construirlo y más en espacios reducidos. Para peor, con nuestro campo despejado, un fortuito pelotazo de contragolpe puede premiar un contrataque rival con un gol. 

Nuestra selección argentina en el 2002 jugando con línea de tres atacaba así, con mucha gente, dominábamos los encuentros, en apariencia, el mediocampo era nuestro. El equipo rival absolutamente replegado no daba espacio a la creación y nuestro fútbol perdía belleza, orden y eficacia. Éramos tantos atacando que un disparo al arco pegaba en la espalda de un jugador nuestro. Hasta que un pelotazo rival encontraba su delantero solitario y veloz con gran espacio libre nos daba la sorpresa no deseada.  Lo volvimos a vivir en el 2018 todavía peor, improvisando distintos dibujos tácticos en cada partido.  En definitiva, línea de tres no va y tampoco debe jugarse con línea de cinco. Los pocos minutos en que jugamos con línea de cinco en 2022, buscando cerrar algún resultado a favor,  nos convirtieron y empataron. Scaloni corrigió enseguida y volvió a línea de cuatro. Con cinco no podíamos sostener resultados, porque perdíamos uno adelante y no lo ganábamos atrás, molestando a nuestro propio arquero con nuestro líbero central.     

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Leonel Scaloni, DT campeón mundial 2022

La defensa debe estar integrada por cuatro jugadores, tampoco estarán atornillados al piso, puede subir uno a proyectarse o cabecear y quedan tres atentos atrás. 

Una vez subirá un marcador de punta proyectándose, otra vez un central a cabecear. 

Los otros tres quedan atrás. 

Si sube el tres se queda el cuatro, el dos y el seis. 

Si sube el seis se queda el dos, el tres y el cuatro. 

Si sube el dos, se queda el seis, el tres y el cuatro. 

Si sube el cuatro se quedan el dos, el seis y el tres. 

Ése será el único momento, el único lapso breve de tiempo de juego en el cual una defensa aguantará contragolpes con tres defensores y resuelto el momento, el defensor regresará a reconstituir  la línea de cuatro habitual. 

argentina 2023
Argentina Campeón 2022

Pues todo defensor debe recordar siempre que su primera función es defender. Así como supo aprender a quitar el balón sin falta o rechazar de cabeza un envío hacia afuera, también deberá aprender que tiene una función primaria y otras secundarias. 

Puede mencionarse aquí que todos los equipos campeones del mundo, tanto en selecciones como en copas internacionales de clubes, han jugado con línea de cuatro en el fondo. 

La fabulosa “naranja mecánica” de Holanda jugaba con línea de tres y fue la máxima expresión de un equipo así, 3-4-3, consagrándose subcampeona del mundo en  1974 y 1978… Porque la tercera vez que logró un subcampeonato del mundo fue en el 2010 y ya  jugaba con línea de cuatro en defensa. 

argentina 78
Argentina campeón 1978

La selección argentina campeona del 78 jugaba con una clara línea de cuatro en defensa, Olguín, Galván, Passarella y Tarantini. La   selección argentina del 86 también, Cucciuffo (o Clausen), Brown, Ruggeri y Olarticoechea (o Garré), por más que algunos quieran negarlo diciendo que Ruggeri se ocupaba de marcas personales lo cual es cierto, tomaba a un diez contrario pero desde que entraba en su zona, no lo seguía por toda la cancha. Porque ni Brown ni Ruggeri se paraban al centro de la defensa como un líbero solitario, sino que se ubicaban claramente como dos centrales, jugaban de dos (por derecha) y de seis (por izquierda).

Y nuestra defensa del 2022, también fue de cuatro, con Molina (Montiel), Romero (Pezzela), Otamendi (Martínez) y Tagliafico (Acuña). 

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Oamendi y Tagliafico

En la “Naranja mecánica” de Holanda con línea de tres,  Krol era un líbero indiscutido parado al medio. Un jugador excepcional, en un estilo de futbol distinto del argentino, el brasilero, el italiano o el alemán. Pienso que aquellos holandeses hubieran sido campeones el 74 y el 78 si armaban su equipo con cuatro defensores, pero es contra fáctico, sólo puedo suponerlo. 

Quizás ellos tuvieron los únicos jugadores “poli funcionales” que hayan existido. Su “fútbol total”

El fútbol argentino no tiene esas virtudes pero tiene otras que nos gustan más. 

Quienes piensen que la línea de cuatro para un equipo es “antigua y defensiva” y la línea de tres es “moderna y ofensiva” se volverán a equivocar. 

 

“Una defensa lleva cuatro jugadores”

(VERDADERO)

 

Segunda Parte del Capítulo Tercero del libro "Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino" escrito por Pablo Rolando Marianetti.

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