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Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino: ¿Cómo se tira un centro? (PARTE 10)

Diario Mendoza comparte, en exclusiva, fragmentos del libro "Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino" del escritor mendocino Pablo Rolando Marianetti que repasa consideraciones futboleras "que hasta el 2022 permanecían olvidadas".

jose luis brown

Un buen centro, una buena asistencia, constituye muchas veces la primera mitad de un gol. 

Y por ser la primera mitad hasta puede que sea la más importante, sin la cual no existiría esa segunda mitad, el envío que terminará en el gol propiamente dicho. 

Debo señalarlo de manera categórica para que se meritúe con justicia su relevancia. 

Cuando hablamos por ejemplo de un buen centro a la olla, un centro a la cabeza, nos referimos al centro más adecuado para que un compañero pueda cabecear hacia el arco contrario y convertir un gol.  Los jugadores que cabecean realmente y pueden impulsar una pelota con los movimientos de su cuello y su cabeza son muy pocos, sin embargo, los que pueden cabecear bien cuando el centro está bien pateado son una mayoría. 

¿Y a qué me refiero con “centro bien pateado”? En mi opinión el mejor centro, es aquél que viene con comba abierta, buscando la cabeza del atacante. El efecto se dirige siempre hacia el cabeceador y nunca hacia el arco. 

Ésta es una de las pequeñas sabidurías casi olvidadas,  no sólo en el fútbol argentino, sino en todo el mundo. Así que resulta necesario profundizar para recuperar esta verdad del fútbol que puede parecer antigua. 

riquelme centro
Juan Román Riquelme

Por ejemplo: 

Hoy la mayoría de los tiros de esquina se ejecutan con comba cerrada. Un zurdo desde la derecha y un diestro desde la izquierda. Todo al revés. La trayectoria del balón va cerrándose hacia el arco, y si nadie la interceptara terminaría en un “gol olímpico”...que raramente se produce. 

Bien, ésa es la ejecución equivocada, es la opción que normalmente no debiéramos elegir y la que constituye la mayor parte de las veces un verdadero  desperdicio de una ocasión de peligro con pelota detenida. 

Y sin embargo, curiosamente, muchos eligen hoy enviar el centro cerrado, cuando deberíamos elegir justo  lo contrario. 

“El mejor corner lleva comba abierta”

(VERDADERO)

La trayectoria de la pelota debe buscar a los compañeros de su equipo, abriéndose para encontrar la frente de algún cabeceador  del propio equipo ingresando en ataque. Así, ese rebote directo en su frente llevará mayor potencia y velocidad que si la comba en cambio, fuese cerrada hacia el arco. 

antonio alzamendi
Antonio Alzamendi

También será más fácil para el cabeceador interceptar ese centro que lo está buscando y no se le va yendo. 

Lograr ese gol de cabeza es más probable si la comba viene abierta y no cerrada. 

Además, los goles olímpicos son muy improbables. 

Todo esto se sabía y se olvidó. 

Entonces inventaremos una regla para esta pequeña sabiduría, que se practicaba en los setenta.

“El centro desde la derecha lo ejecuta  un diestro

y desde la izquierda un zurdo.”

(VERDADERO)

 Los memoriosos recordarán aquellos tiempos en que se distribuían así hasta las posiciones, de preferencia diestros avanzaban por derecha y zurdos por izquierda.  Además de favorecer sus propios perfiles, sus centros beneficiaban a sus compañeros receptores. 

Quien busca cabecear se eleva mirando la trayectoria de la pelota para interceptarla y entonces impacta dejando quieta su frente hacia abajo, mirando la línea de gol… 

walter-fernandez-el-senor-desborde
Walter Fernández, el señor desborde, junto a Néstor Fabri (Racing)

La pelota rebota en su frente con toda la fuerza que el envío trae y cambia de dirección veloz, pica en el suelo y es gol.   

El arquero se verá sorprendido y superado por la velocidad y la contundencia de la jugada, sin poder reaccionar a tiempo, porque el cabezazo lleva una fuerza vertiginosa.

Por eso el centro abierto deberá dirigirse al área grande, buscando el punto penal o sus alrededores. Al área chica no porque es del arquero, allí él llegara antes. Pero en el área grande pueden anticipar los cabeceadores en ataque con una probabilidad de cincuenta y cincuenta repartida con los defensores contrarios, y en estas condiciones, si el atacante acierta es medio gol. 

mario husillos
Mario Husillos

No ocurre lo mismo cuando el centro viene al revés, cerrado, con comba hacia el arco. Lo más probable es que lleguen a las manos del arquero o que reboten en la frente de los defensores contrarios.  Al atacante le cuesta alcanzar un centro cerrado, su trayectoria se le  va escapando, debe estirar el cuello hacia adelante empujando el envío si lo alcanza y este cabezazo llevará menor fuerza y velocidad hacia la meta, probablemente el arquero lo contenga. En cambio, si ese centro cerrado lo rechaza el arquero o un defensor sí saldrá fuerte hacia el campo de quienes venían atacando, originando un contragolpe. 

Y aunque resulte paradójico, ese contragolpe quizás fue el temor por el cual comenzaron a enviarse los centros cerrados de manera errónea, generando todo un error del fútbol moderno mundial y provocando un verdadero olvido de una pequeña sabiduría del fútbol. 

carlos salvador bilardo
Carlos Salvador Bilardo

Temor que quitó el sueño al gran Doctor Bilardo después de haber salido campeón en 1986. Antes de eso su equipo tiraba los centros bien, el “Burru” (diestro) desde la derecha y el Diego (zurdo) desde la izquierda, centros de los cuales obtuvimos goles de cabeza inolvidables de Ruggeri y Brown. Esos centros abiertos fueron una belleza. 

jose luis brown
Jorge Burruchaga y José Luis Brown

Para peor, los centros cerrado no son bellos ni buscan aciertos propios. Son maliciosos y buscan un error ajeno, por eso cuentan con menores posibilidades de gestar un gol. 

Al menos algunos equipos eligen un mismo ejecutante para centros de izquierda y derecha, el mejor pateador, y de esa forma la mitad de los centros van bien dirigidos, porque los de su perfil van abiertos… pero los otros cerrados. 

Para optimizar el buen centro lo ideal es tal como hemos expresado, que un diestro envíe los de la derecha y un zurdo los de la izquierda. Al poco tiempo de practicarlos vemos que la cantidad de goles con pelota detenida aumentan ostensiblemente. 

Pero en algunos casos el error conceptual de nuestro tiempo se encuentra tan arraigado que practican lo contrario, buscando enviar todos los centros cerrados. Cuando es contra nuestro equipo bienvenido sea, porque llevan mucho menos peligro. 

Si alguien lleva una estadística en uno y otro sentido lo comprobará, pero baste notar que ha disminuido la cantidad de goles con pelota parada en nuestros días respecto de los años setenta y ochenta, sea con tiros de esquina o tiros libres indirectos.

Así que reitero: 

“El centro desde la derecha lo ejecuta un diestro

y desde la izquierda un zurdo.”

(VERDADERO)

La gran mayoría de los cabezazos que terminan en gol provienen de centros abiertos. 

Martin-Palermo
Martín Palermo

En los centros cerrados el cabeceador a duras penas logra alcanzar a peinar una pelota que se le va, salvo que se trate de un  cabeceador excepcional como pocos,  que imprima potencia a su cabezazo sin contar con la potencia que recibe del envío. Este tipo de cabeceadores excepcionales son los menos, un Omar Palermo, un Cristiano Ronaldo. Esos pueden convertir un gol de un centro cerrado también, pero si reciben uno abierto bien tirado pueden cabecear al arco desde la media cancha, por decirlo de manera enfática. 

cristiano ronaldo
Cristiano Ronaldo

Además reitero también que el centro no debe llegar al área chica porque será del arquero, por las razones que vimos en el capítulo de los arqueros. Éste se adelanta un paso, se eleva y captura el balón. 

El buen centro se tira abierto, al punto penal o sus alrededores, allí donde se encuentren quienes buscan cabecear, alguno anticipando a su marcador y otro por detrás de ambos,  por si la pelota los supera a los dos y le llega limpia. Este otro concepto de que “la pelota siempre sobra” suele producirse y es bastante útil para  atacantes y defensores. 

“La pelota siempre sobra”

(VERDADERO)

No será siempre pero sí la mayoría de las veces, por eso muchos esperan de atrás para marcar y sólo se adelantan cuando ven que el centro bajará antes. 

Además, quien recibe un buen centro abierto convertirá un gol que no será un “blooper” ni un error de nadie, sino un golazo que lleva la nobleza y la belleza del fútbol y no necesita que alguien  resbale, pifie o se caiga. 

Digo esto porque si tiramos el centro cerrado de algún modo estamos buscando el error ajeno… Menos frecuente que el acierto para quienes entrenan de manera profesional. 

Recuerden tener siempre dos buenos pateadores en cancha, un zurdo y un diestro, quienes deberán pararse detrás de la pelota, dispuestos a la ejecución, si se trata de un tiro libre. 

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Lionel Messi

¿Quién pateará? 

Para tirar un buen centro como dijimos patea el zurdo desde la izquierda y el derecho desde la derecha, el mismo concepto que conviene para los córneres. 

Cuando se trate en cambio, de patear directo al arco, será al revés, allí sí patea el diestro desde la izquierda y el zurdo desde la derecha, lo cual ampliaremos en un próximo capítulo dedicado al tiro libre directo. 

diego maradona
Diego Maradona

Sabidurías sencillas que debemos conocer para multiplicar nuestros goles, capitalizando las jugadas con pelota detenida que el partido brinde. 

Reproducción del Capítulo Séptimo del libro "Pequeñas Sabidurías del Fútbol Argentino" escrito por Pablo Rolando Marianetti.

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